Autoconocimiento en clave cuántica

El Sistema de Diseño Humano

En las últimas décadas las sociedades postmodernas se han visto envueltas en decenas y decenas de conceptos ambiguos, intangibles y aparentemente complicados que han causado el rechazo de unos y la curiosidad y el interés de otros. Palabras como tantra, karma o kadampa se han percibido como modas cool que había que seguir para ser un chico/a in o, por el contrario, como partes de un todo que englobaban a movimientos sectarios o a fraudes sacaperras. Pero la mayoría de estos conceptos provienen de teorías y pensamientos milenarios o con una base muy sólida fundamentada en el estudio y la experiencia y en cuya procedencia no se suele profundizar demasiado.

Este caso último es el del Diseño Humano, sistema que iremos conociendo a lo largo de las semanas en este blog de la mano de la analista y desarrolladora Isabel Mejía, que acerca y pone en práctica esta idea desde su plataforma para Hábito 66. Se trata de una herramienta de autoconocimiento que el físico canadiense Ra-Uru-Hu conceptualizó en Ibiza en 1987 y que desarrolló cinco años después.

El Diseño Humano combina sabiduría ancestral y ciencia moderna, desde la Astrología, los Chacras, la Kabbalah y el I Ching hasta la Astronomía, la genética, la bioquímica y la física cuántica. Esta última raíz es fundamental para Mejía, ya que le aporta un por qué empírico al sistema. «El universo está inmerso en un vasto campo de información consistente en infinitas partículas conocidas como neutrinos, los cuales se forman en estrellas».

La analista añade que la masa que portan estas partículas nos atraviesa y nos imprime la información cósmica que posee, al mismo tiempo que toma un poco de lo que somos para revertirlo al espacio. «Esto demuestra que cada uno de nosotros tiene un diseño único, consistente en circuitos energéticos grabados por la impronta de los neutrinos, con los que vamos a encarar, responder y comprender la vida», explica Mejía.

Pero, llegados a este punto y conociendo sus antecedentes y componentes, es importante preguntarse: ¿Qué es realmente el Diseño Humano? ¿Cómo se aplica? ¿Qué utilidades tiene para cada persona? La necesidad de inquirir en este concepto y en sus respuestas dará lugar a otras publicaciones que os iremos acercando en las próximas semanas. Dejamos el manual de instrucciones abierto por la página dos, no lo olvidéis.