“El yoga permite desconectar, pero sobre todo reconectar con uno mismo”

 

ENTREVISTA A XUAN-LAN

Xuan-Lan se introdujo en el yoga en Nueva York hace más de quince años, pero fue en Barcelona donde se aficionó hasta tal punto que descubrió que le llenaba mucho más que su trabajo en banca “sentada ocho horas al día en un despacho”. Por ello se lanzó a dejar su empleo “cómodo y estable” para ser profesora. “Sin buscarlo, el yoga se integró en mi vida como algo imprescindible para mi equilibrio personal”, explica. Se formó entonces para conocer la parte teórica y filosófica y ahora, asegura, disfruta de su profesión.

¿Cómo definirías el yoga?
Hay muchas maneras de definir el yoga porque tiene sus orígenes en India hace cinco mil años y hay muchas formas distintas de yoga  La traducción más conocida de la palabra “Yoga” es la unión entre la mente, el cuerpo y el espíritu. En los Yoga Sutras el maestro Patanjali define el yoga como “el cese de las fluctuaciones de la mente.” Para mí es una disciplina, una ciencia y una filosofía milenaria que se han convertido en occidente en un estilo de vida con el objetivo de encontrar el equilibrio mental y físico, la tranquilidad interior y la auto-realización.

Dices que tu estilo de yoga consiste en un
modo de vida saludable para urbanitas que necesitan desconectar. En este sentido, ¿qué beneficios aporta esta técnica?
El yoga es el único momento en el cual los urbanitas apagan el móvil, lo dejan en el vestuario y dedican una hora y media a escuchar su respiración y su cuerpo. Sólo con esto es una actividad regular que permite desconectar, pero sobre todo reconectar con uno mismo. El yoga contiene una filosofía espiritual amplia que incluye unos principios éticos de vida y de relación con los demás que me parecen un buen punto de partida para vivir con honestidad, disfrutando del momento presente,  y aprender a conocerse mejor y muchos más beneficios que nos ayudan a encontrar esta paz mental en medio del caos urbano.

¿Por qué se suele decir que el yoga adelgaza?
¿Eso dicen? No lo sabía. No es fitness, pero contiene una parte física con las posturas que tonifica y estira los músculos, ayuda en tener una mejor figura. Existen estilos de yoga más dinámicos y más fuertes, donde la parte muscular es más intensa y se suda más pero el objetivo no es adelgazar para nada. El yogui cultiva la consciencia del momento presente, lo que aumenta su sensibilidad a las sensaciones físicas y emocionales y mejora la autoestima. Quizás, una persona que se acepta y conoce sus calidades se ve más guapa y ya no se preocupe tanto por su peso.

¿Cuántos tipos de yoga existen? ¿Cómo saber cuál es el adecuado para cada uno?
Existen muchos, pero los más conocidos en occidente son: el hatha yoga , el más tradicional de las posturas dónde se podría incluir los estilos Sivananda y Iyengar, los dinámicos como el vinyasa y el ashtanga, el kundalini que se basa en la respiración y mantras, y los terapéuticos con su variante el Yin yoga.

Después existen “marcas” de yoga, la mayoría dinámicos, creados por norteamericanos, como el Jivamukti, el Prana flow, el Dharma yoga, Anusara, Bikam, Power yoga, etc. Hay una nueva forma reciente que tiene mucho éxito, es el acroyoga; una forma de yoga en parejas basado en movimientos de acrobacia que fomenta la coordinación y comunicación. Para saber cuál te corresponde, hay que probar. Es como todo, no se puede escoger sobre catálogo, hay que vivirlo, tener una experiencia o varias, y también probar profesores.

¿Cuándo es la mejor hora para practicarlo?
La tradición quiere que se practique al amanecer y hacer los saludos al sol cuando sale el sol… pero todo el mundo no puede levantarse a las seis y practicar por la mañana. Siempre recomiendo que se encuentre un momento fijo y regular durante la semana para que el yoga se integre en la rutina de cada uno, que sea por la mañana, al medio día o por la tarde. Tiene que se una actividad practicada con constancia y regularidad, más que por el horario, al menos en nuestro mundo occidental donde hay que conciliar vida familiar y laboral.

Hay quien considera que para iniciarse en este método hay que ser muy flexible o ser joven. ¿Qué le dirías a estas personas?
No hay edad para empezar el yoga. Existe yoga para niños, para mujeres embarazadas, para gente mayor (usando sillas por ejemplo), para enfermos de cáncer, etc. Son falsos mitos. El yoga es para todos, para cualquier edad y distintas necesidades. La flexibilidad se adquiere con el yoga y no es un objetivo del yoga.

Has participado en eventos con famosos como los hermanos Marc y Pau Gasol o Mireia Belmonte, entre otros muchos. ¿Qué importancia crees que tiene que personas conocidas apuesten por el yoga para que gane más adeptos?
El yoga está de moda en las revistas. Todos los famosos, modelos, artistas quieren enseñar su lado yogui, su lado sano.  Antes el glamour era “Sex Drug and Rock´n Roll”, ahora es “Yoga, comer sano and ser bio/eco”. El yoga no necesita ganar adeptos, sino que espero que la gente encuentre en el yoga esta herramienta para sentirse mejor.

Eres impulsora del movimiento “Free Yoga”. ¿En qué consiste y qué te ha aportado a ti como profesora reunir a tanta gente para practicar yoga?
El movimiento Free Yoga es un proyecto de tres yoguinis, convencidas que el yoga puede aportar mucho a nuestra sociedad. Estos grandes eventos masivos  que organizamos tienen como objetivo desmitificar y popularizar el yoga y ofrecer un entorno informal para practicarlo o probarlo. Queremos promocionar esta disciplina saludable y estas masterclasses suelen ser un primer paso para mucha gente.

¿Cuál es tu lema en la vida?
¡Tengo muchos!  Entre otros: Be free, be yogui. And do what you love. 
No se porqué en inglés. Realmente me siento afortunada de poder hacer lo que me gusta y me siento libre de escoger el camino de mi vida. Ser yogui me ha cambiado la vida y me aportado mucha felicidad, espero que tenga el mismo efecto en mucha gente.